viernes, 27 de diciembre de 2019

HISTORIA DE LA FAMILIA BAEZ DE CABRAL CARLITITO BAEZ Y SU DESENDENCIA

En el año 1839 nace el señor simón Gerónimo Gomez  en Cabral antiguo  pueblo llamado  rincón quien más tardes se casó con la señora Andrea Brígida segura  de este matrimonio nacieron 4 hijos  agustina segura 1853
 Mercedes segura 24 septiembre 1859, Manuel de los reyes segura 19 jul 1874 en santa cruz, Barahona, y Gregorio segura 1880
Mercedes segura se casó con  Cipriano alcántara
 Con el cual procreo 9  hijos 
 Basilia segura alcántara
Manuel segura alcántara
Francisca segura alcántara
Secundino-gundin-segura alcántara
Aureliano segura alcántara
Jose Manuel -guilló - segura alcántara
Manuela segura alcántara
Edelmira segura alcántara
Victorbina-tobina-segura alcántara


Edelmira segura alcántara  se casó con 

Carlitico Báez uno de los hombre más importantes de Cabral quien tenía más hijos  y mujeres que cualquiera  descendiente directo de Juana Méndez y el español pablo Altagracia Báez, ocupo los cargos más importantes en su municipio, juez de paz, sindico, presidente del partido dominicano, y fiscalizador en monte plata, se escribieron muchas coplas en su honor que contaban sus vivencias y escribió pensamientos a Trujillo

La historia registra que en el año 1700 el sacerdote Antonio Sánchez de Valverde y días de Ocaña tuvo una aventura con una mujer casada  de la cual nació el niño
  Llamada luisa Ramírez con la cual tuvo a pablo Altagracia el cual fue dejado a la puerta de una iglesia.
 Fue criado por un platero de apellido Báez quien le dio el apellido Báez


Antonio Sánchez de Valverde y Díaz de Ocaña (baya guana, santo domingo, 1729 – Guadalajara, nueva España, 1790 o 1791), conocido como Antonio Sánchez Valverde, fue un presbítero católico, intelectual, racionero, y el primer escritor nacido en la isla de santo domingo.

nació dentro de una familia de clase alta de san juan bautista de baya guana, su padre fue juan Sánchez de Valverde (cuyo padre, miguel Sánchez de Valverde, era oriundo de Alburquerque en Extremadura; y su madre, Bernarda Martínez de rivera y cuello, era la hija de un acaudalado general nativo de azua) y su madre fue clara Díaz de Ocaña y frías, hija del capitán Andrés Díaz de Ocaña (largo tiempo residente en baya guana, y allí sargento mayor de las milicias del pueblo) y de francisca de frías, apodada la calderona .1​2​3​

Estudió en la universidad de Santiago de gorjón, donde se graduó en 1755 de licenciado en teología. Se hizo bachiller de derecho civil en 1758 en la universidad de santo Tomás. Fue ordenado sacristán2​3​
Llegó a Madrid en 1782 para defender ante el tribunal del consejo de indias su derecho a recibir su canonjía. En 1785 publica en España su obra maestra, “idea del valor de la isla española”.
Decamps sostiene que Sánchez Valverde sigue presente en el país a través de sus descendientes. Dejó un hijo con una mujer casada, y que llamaron pablo Altagracia Báez, y quien fue identificado como sobrino del racionero. Dice que Emilio rodríguez demorizi sostiene que ciertamente pablo Altagracia Báez era hijo de Sánchez Valverde, y que fue expuesto, abandonado en la capilla de la Altagracia del tempo de san Nicolás, contiguo al hospital san Nicolás de Bari. por eso fue que a pablo le pusieron el nombre de Altagracia.
Sánchez Valverde tuvo a pablo Altagracia Báez con la esposa de un hombre apellido filpo de azua. Mientras felpo no estaba, Sánchez Valverde tuvo sacrílegas relaciones con la esposa de filpo y de esa relación nació pablo Altagracia Báez. Fue educado y aprendió el oficio de platero y tomó el apellido Báez de un francés que le dio protección y educación. Pablo Altagracia Báez se trasladó a azua y en 1821 ya era alcalde.

Pablo casó con maría Quezada, pero no tuvo hijos. Escogió a una hermosa joven negra, esclava, de apellido camateta, y tuvo con ella 7 hijos. Uno de ellos se llamó buenaventura Báez Méndez, quien llegó a ser cinco veces presidente de la república.
la historia de la descendencia se va explicando en el libro con lujos de detalles, y si es cierto que Antonio Sánchez Valverde fue el padre de pablo Altagracia Báez habría que decir que son descendientes de Sánchez Valverde un gran número de líderes económicos, militares políticos, intelectuales, artistas dominicanos en los últimos 200 años. Entre los biznietos hay que mencionar a ramón Báez machado, presidente interino de la república en 1914 y rector de la universidad de santo domingo.

Otros descendientes son Fernando Arturo Báez, pedro pablo Báez González (sacerdote), Mario Fermín Cabral y Báez, José maría Cabral y Báez, José ramón Báez lopez-penha, marcos Cabral Bermúdez y Eduardo Sánchez Cabral, así como el poeta Manuel del Cabral y el empresario ramón Báez romano.

Miguel decampas sigue mencionando descendientes de Antonio Sánchez Valverde, entre los cuales incluye a Fernando Báez mella, José Báez guerrero, José enrique Hernández machado, juan bautista vecina Cabral, Manuel José Cabral Tavares, pedro ramón Espaillat Cabral, José maría Cabral areno, lucía Amelia Cabral arzeno, Leonor porcella de brea, Frank Cabral calcaño, Alberto despradel Cabral y ramón Báez Figueroa.

La descendencia no termina ahí. Sánchez Valverde sería sexto abuelo de los empresarios Felipe augusto vicini lluberes, Manuel diez Cabral, maría Amalia león Cabral de Jorge, marco Cabral franco, patricia reíd baquero, Ana thomén Cabral y José maría Cabral González.

La lista de la decencia de Sánchez Valverde va desde la página 204 hasta la página 302 del libro de miguel decamps. Una pieza verdaderamente insólita en la biografía dominicana, de personajes importantes del clero y la intelectualidad de la isla.

Antonio Sánchez Valverde falleció en México, el 9 de abril de 1790, donde fue sepultado con la pompa correspondiente.

El libro de miguel decamps generará polémicas, seguro, pero una cosa hay que reconocerle, es la obra más completa, más audaz y documentada sobre el criollo Antonio Sánchez Valverde.

Pablo Altagracia Báez

Pablo Altagracia Báez nació en azua y una versión histórica da cuenta de que era hijo del presbítero Antonio Sánchez Valverde, autor de la obra "idea del valor de la isla de santo domingo". Se distinguió como un hombre emprendedor que logró hacer fortuna y creó una familia que incidió en su comunidad y en el país.

Azua, el 24 de octubre de 1840, murió en azua, pablo Altagracia Báez, padre de buenaventura Báez, uno de los políticos de mayor influencia en la historia dominicana del siglo xix.

Pablo Altagracia Báez nació en azua y una versión histórica da cuenta de que era hijo del presbítero Antonio Sánchez Valverde, autor de la obra "idea del valor de la isla de santo domingo". Se distinguió como un hombre emprendedor que logró hacer fortuna y creó una familia que incidió en su comunidad y en el país.

El historiador Rufino Martínez anota que creció en la ciudad de santo domingo, donde un ciudadano francés de apellido Báez, quien le enseñó el oficio de platero o dorador, y lo autorizó a usar su apellido Báez.

Adolescente volvió a azua y con el decurso del tiempo se convirtió en un hombre rico que llegó a poseer esclavos. Era dueño de los aserraderos en sajanoa.

En 1813 cuando fue puesta en vigencia la constitución de Cádiz, pablo Altagracia Báez fue nombrado elector. En representación del sur fue miembro de la junta reunida en santo domingo y en 1821, fue designado alcalde de azua.

Además de buenaventura Báez, quien ocupó la presidencia de la república dominicana en cinco ocasiones, procreó con teresa Méndez (Juana Méndez un territorio en Haití lleva su nombre) 11 hijos a: rosa Báez Méndez 1806-1900, Jose Báez Méndez 1809-1870, valentina Báez Méndez 1810-1885

Al ex presidente de la república dominicana buena ventura Báez Méndez 1812-1884, Carlos Alberto Báez Méndez 1814-1877, Joaquín Báez 1816-1895, Altagracia Báez Méndez 1820-1912, Félix Báez Méndez 1827-1857, Irene Báez 1831-1903, Damián baez1830-1909, Adolfo Báez Méndez

Altagracia Báez Méndez hija de pablo Altagracia Báez y su esclava Juana Méndez, era   hermana del presidente buenaventura Báez Méndez  nació en el 1820  vivió en concubinato con  juan bautista de tapia en el año 1850 y de esta relación nacieron  8 hijos

presidente buenaventura Báez Méndez

Cirilo Báez 1850,vetiliano Báez 1855,cipriana Báez 1858,felix Báez 1860,fidelina Báez 1862, Juana Báez 1868,carlos Báez 1870  y manuelino Báez Ferreras

Carlos Báez hijo de Altagracia Báez Méndez y juan bautista de tapia,  nació en el 1870  tuvo   4 mujeres  de las cuales nacieron   la descendencia Báez de Cabral, polo azua .y diverge. Estas fueron:

Cleorfa feliz (1877-1922) francisca Ferreras feliz (1908-1932)

Apacia Báez (1900-1960)  Viviana feliz (1875-1940)


 Con  cleorfa feliz (1877-1922) tuvo 7  hijos: carlitico Báez 1870-1910, logita baez1904-1960, feliz, Andrés feliz, eliciana Báez, Epifanio Báez, Matías feliz, prudencia Báez,


Con francisca Ferreras feliz (1908-1932) tuvo 2  hijos: carlós Beltrán Báez, cano Báez.

Con Viviana feliz (1875-1940)  tuvo 12 hijos: elaterio Báez feliz 1890, prudencia baez1903, patria Báez feliz 1904, Beatriz Báez feliz1906, tadia Maria Báez feliz 1908, hordenencio Báez feliz1909, julio Báez feliz1910,

Andrea Báez feliz1911, miguel Emilio Báez feliz1914, carlita Báez feliz 1919, ylogina Báez feliz 1932, Isabel margaría Báez feliz 1936


CARLITICO BAEZ 1897–1950





Del matrimonio de Carlos Báez y cleorfa feliz nació  en el año 1870 carlitico Báez mi abuelo quien ocupó los cargos más importantes en su municipio, juez de paz, sindico, presidente del partido dominicano, y fiscalizador en monte plata, se escribieron muchas coplas en su honor que contaban sus vivencias y escribió pensamientos a Trujillo, tubo numerosos hijos y más de 9 mujeres se les cuentan más de 52 hijos

Entre las mujeres que tuvo están:

1897–1950

Carlitico Báez esposas:

Edelmira segura
Digna feliz
Lucia alcántara
Apacia Báez
Anita peña
Romelia liben
Octavia Perez
Flora urbaez
Francisca ferrería feliz
Anita Báez feliz





Entre sus hijos se cuentan los siguientes:

Con lucia alcántara no tuvo hijos 1897–1950 matrimonios: 1919 duverge, Rep. Dom.

Con apacia Báez 1900–1960 (1) esperanza Báez feliz1920–1990
Con Octavia Perez matrimonio: 1923
1905–1965 hijos de (8)

Carlos julio Báez feliz
1924–1954 ​​
Juan pablo Báez Perez
1929–fallecido(a)
Hilaria Báez
1933–2007
Minerva Báez feliz
1935–1995​​
Minerva Báez Perez
1935–1995
Carlos julio Báez Perez
1935–1957
Carlos Sebastián (negro) Báez feliz
1940–1996
Carlos Sebastián Báez
1941–2001


Con flora urbaez1906–1962 (2) Nelly Báez urbaez1936–1980 Miriam Inés Báez de melo1942–1973


 Con Edelmira segura1890–1989 (7)
Alejandro -jando- Báez segura1935–2003
Flor Báez segura1944–vive
Abelardo Báez segura fallecido(a)
Aura Báez segura vive
Rosa Báez segura vive
Tema Báez segura vive
Yiyo Báez segura vive


Hijos de Anita peña (4)
 Moro Báez peña1950–2002 •
Esterlina Báez peña
Caro Rangel Báez peña
Pedro Gregorio Báez peña


Hijos de eudalina feliz (1)
Julito Báez
1914–6

Hijos de Romelia liben (1)

Buenaventura Báez liven rifle
1923–1948

Hijos de digna feliz 1890–1960 (0)


Hijos de Anita Báez feliz 1910–1973(3)
Isabel margarita Báez peña1934–1942
Carlos Báez peña1940–1997
Moro Báez peña1950–2002



Hijos de francisca farrera feliz (3)
Carlos Beltrán baez1920–1974c
Carlos guaroa baez1924–2006
Cano Báez 1930–1980


De la hija de Edelmira segura y carlitico Báez  llanada flor Báez segura nació un servidor Brayner Abrahán Gomez B

viernes, 15 de febrero de 2019

El Pueblo De Cabral En El Año 1900

Por Welnel Darío Féliz
El pueblo de Cabral es considerado una de las comunidades del suroeste cargadas de sucesos y acontecimientos históricos más relevantes. Aunque mucho de su pasado está aún por historiar, es indudable que ocupa un sitial en la memoria colectiva suroestana y forma parte de la cultura popular, pues muchas de las características de la vida del sureño de hoy no puede comprenderse sin antes echar una mirada a Cabral. En el 1845 fueron los rinconeros (hoy cabraleños) quienes, en el célebre encuentro de El Oreganal, precisamente un 8 de julio, resistieron la embestida inicial de la segunda campaña haitiana. Estos fueron militares netamente cabraleños encabezados por Juan Segundo Féliz, los que para 1844 sumaban 25, originarios de la comunidad. En Rincón se sembró la semilla restauradora desde septiembre de 1861; para febrero de 1863 ya se denunciaba que en ese pueblo había “cuentos de revolución” y fue desde allí que se gestó la proclama restauradora en septiembre de este último año. El aún desconocido, el inmenso Ángel Féliz, La Espada del Suroeste, fue quien se encargó de proclamar la restitución de la soberanía en Enriquillo, Barahona, Rincón, Las Salinas y Neiba, acompañado siempre de los bravos primos Manuel Féliz (Quirí) y Manuel Féliz (Cabuya). Fueron los rinconeros quienes no dejaron dormir a las columnas españolas entre el 2 y 8 de febrero de 1864 y los que mantuvieron la llama de la guerra en todos los pueblos mientras los peninsulares controlaban a Barahona y Neiba. No por casualidad José de la Gándara llamó a los patriotas de Rincón los más malos de la región.

Nacido de la mano de Antonio Féliz, heredero de Juan Féliz, quien ya en 1789 tenía allí su casa, Rincón creció con la madera y alrededor de los Féliz, que incluía a otros venidos de Baní, como los abuelos de Ángel Féliz y se engrosó con habitantes de otras comunidades, llegados tras las actividades económicas. Su estructura urbana inicial no es del todo desconocida, pues mucho de su entorno mantiene criterios de organización alongados en el tiempo, referenciados por sus calles y características del terreno, además de referencias históricas puntuales, y sabemos que tenía 116 unidades productivas en 1839, lo que incluía 5 cortes de maderas. Solo los cortes en sí mismos era un atractivo económico fundamental. Considerar que en toda la región solo allí y en Enriquillo existían estos cortes permanentes. Ellos empleaban una cantidad de personas, tanto para tumbar los árboles, como la preparación y el traslado de la madera, una actividad que generaba recursos. De las 116 unidades había 55 conucos y 56 hatos. Estos conucos eran de plátanos y caña, así como otros productos varios. Existían mangos por doquier y todo de frutos. Las prodiga naturaleza rinconera daba para todo. Su maravillosa laguna era una fuente inagotable de alimentos: peces, aves, huevos, hicoteas, camarones, jaibas. En realidad, no había un solo espacio que no impulsara la vida. En toda la margen derecha del camino Cabral-Peñón los platanales se entrelazaban y formaban un forraje casi impenetrable, un bosque de plátanos y esa caña, según James Wells, crecía “con la abundancia más deseable”. Durante el siglo  XIX Rincón fue de los abastecedores de maderas a Europa, sus guayacanes, caoba, espinillo y otras llenaban las bodegas de los barcos europeos y muchos trenes se posaron sobre los durmientes rinconeros manchados con su sudor… y sangre. Durante más de un siglo Rincón abasteció de azúcar y ron a la gente de todo el sur. Con sus trapiches produciendo a máxima capacidad mantenían los alambiques y se preparaba la raspadura. Asimismo, sus pescadores recorrían los caminos llevando esos alimentos, allende la sierra, hasta San Juan. No faltaba la yuca, el maíz, la batata, el arroz.

Aún con los cambios escenificados en la economía y la transformación territorial Rincón siguió teniendo hegemonía en los finales del siglo XIX y comienzos del XX. La desaparición de la madera no amilanó su empuje y, tras la búsqueda de su estabilidad aumentó su producción de raspadura, engrosándola con el café de Polo y una explotación más continua de sus áreas agrícolas, las que, según la Comisión de Interior y Policía del Congreso, tomaban “mucho incremento”. En los comienzos del siglo XX aproximadamente unos 15 trapiches poblaban la zona, los que sumados a los 8 o 10 comercios que se asentaron le dieron al viejo Rincón la base de su sostenimiento y estabilidad de sus habitantes, principalmente ante los cambios que experimentaba el país y la región.   

Tomando como referencia las unidades productivas y el número de miembros de una familia, los cálculos nos arrojan la suma aproximada de unas 500 personas en 1839 habitando el lugar. Si nos apegamos a los registros de censos posteriores, el porcentaje entre mujeres y hombres debió ser cercano al 50-60 por ciento, lo que indica que tendría entre los 230-250 hombres, naturalmente, dentro de ellos más de la mitad niños, o sea, unos 125-150, lo que nos arroja una totalidad entre 100-125 masculinos mayores de edad.

La población de Rincón se mantuvo acorde con sus actividades. Para  1893 el total de habitantes era de 1,356 personas, entre ellas 233 hombres, 279 mujeres, 434 niños y 410 niñas, con 281 viviendas. De esta totalidad, en el pueblo cabecera había 176 casas y 805 habitantes, con 143 hombres, 172 mujeres, 241 niños y 249 niñas. En sus aldeas, la población se dividía: Naranjo: 18 casas, 13 hombres, 16 mujeres, 33 niños y 27 niñas, para 89 personas; Tierra Blanca: 12 casas, 11 hombres, 12 mujeres, 28 niños y 26 niñas, para 77 personas; Guayuyo: 19 casas, 17 hombres, 15 mujeres, 27 niños y 28 niñas, para 87 personas; Majagual: 7 casas, 7 hombres, 8 mujeres, 16 niños, 15 niñas, para 46 personas; Peñuela: 49 casas, 42 hombres, 56 mujeres, 89 niños, 65 niñas, para 252 personas. El promedio de habitantes por viviendas era de 5.8.

En 1900, según el informe de la comisión de Interior y Policía del Congreso, del 27 de abril de ese año, Rincón tenía 1800 habitantes, diseminados en 483 casas, números indicados por los mismos rinconeros que le dirigieron la carta al Congreso para la creación del Cantón. Estas cantidades nos arrojan datos dignos de considerar. Si bien es posible que los solicitantes hubiesen abultado el número de habitantes, la propia comisión aclaró que ellos habían realizado sus propias indagaciones, además, tales datos fueron refrendados por el gobernador del distrito, lo que otorga cierto nivel de certidumbre, aunque no de forma axiomática. Asimismo, llama la atención la cantidad tan precisa de casas, no calculadas con número redondos.  De todas maneras, de la información se desprende que la diferencia de los vivientes era de 444 personas con relación a 1893, lo que representa un 33 por ciento más de población. Asimismo, se calcularon 202 viviendas más, lo que representa una baja en la ocupación en relación al último censo registrado, situándose en 3.7 personas.

Sin aceptar como concluyentes la cantidad de habitantes en 1800, las condiciones para esos cambios poblacionales tan drásticos en tan poco tiempo estaban dadas. Este crecimiento puede encontrar explicación a partir del desarrollo de la producción cafetalera en Polo y la instalación de viviendas en la zona, así como del aumento natural y las condiciones de vida del pueblo. Hay que recordar que la preparación de las fincas de café, su siembra, cuidado y recolección demandaba mucha mano de obra, por ejemplo, en 1909, en época de cosecha Luis del Monte llegó a emplear 300 personas en su hacienda de Las Lomas.  

Durante toda esta etapa salta a la vista la inclinación de los habitantes de Rincón a la carrera militar. Para 1839 la sección estaba dirigida por el capitán Juan Segundo Féliz, quien tenía a su cargo 25 hombres de armas de forma permanente. Si partimos de este dato documentado, por la población posible calculada, podemos concluir tentativamente que tal vez cerca del 25 por ciento de los hombres pertenecían al ejército en 1845.

Esta vocación militar rinconera es relevante en esta etapa y todo indica que se mantuvo en los años posteriores. Ellos cargaron con el peso de la guerra restauradora en los primeros meses del año 1864 y fue desde Rincón donde se escenificaron los más crudos enfrentamientos durante la guerra contra Buenaventura Báez que se desarrolló entre 1868 y 1874. Esas constantes situaciones de guerra pueden explicar la beligerancia que caracterizó a los habitantes de Cabral aún entrado el siglo XX. No por casualidad las voces populares del sur le llamaban “Rincón de ají”, en referencia a lo caldeado de su entorno social y la bravura de su gente.  

Un dato que resalta de las estadísticas señaladas por la comisión de interior en el año 1900 es la relación de los militares que habitaban Rincón. Según la propia comisión allí vivían 440, con rangos más diversos. Este número es, en realidad, sorprendente, tanto que pudiese generar dudas. Si nos apegamos al censo de 1893, que arrojó 233 hombres, y realizamos una correlación del crecimiento poblacional frente a 1900, indica una suma de 344 nuevas personas del género masculino adultos, lo que no concuerda con el dato de 440 miembros del ejército, y como no poseemos esa clara división de los 1800 habitantes dados por la comisión, hay que concluir que algo anda mal en cualquiera de las estadísticas, lo que queda sujeto a comprobar.

Aun con los cuestionamientos expresados, de las estadísticas que indican la existencia de 440 militares y 1800 habitantes en 1900, aunque no son concluyentes, podemos colegir que hubo un crecimiento poblacional importante y refrenda la consideración de un militarismo extremo, correlativo con la dinámica característica de Rincón durante todo el siglo XIX, en el que los hijos siguieron la profesión de sus padres, como ocurrió con Nicolás Cabuya, hijo del coronel Manuel Féliz. Hay que resaltar que los militares, en estos años, jugaron papeles importantes y puede decirse que impulsaron transformaciones en el pueblo. De hecho, fueron los ellos los que impulsaron las diligencias para que fuese erigido en Cantón y dieron sus nombres para encabezar a los solicitantes. Es así que la lista aparece en primer plano el comandante de armas Hemenegildo Féliz, seguido del ayudante de la plaza Esteban Féliz y del secretario de la comandancia Alexí Pérez; el inspector Enrique Pimentel; el alcalde Bartolo Féliz; el comandante de la Fuerza Cirilo Báez; los generales Nicolás Féliz Cabulla (sic), Justiliano Báez, Juan Colasina y José A. Olivares; los coroneles Bartolo Ferrera, Valentín Alcántara y Patricio Féliz; los capitanes Andrés Vásquez, Matías Alcántara, Santo Féliz, Rafael Féliz y Daniel Féliz; los tenientes Antonio Urbáez y Pedro Féliz; los subtenientes Miguel A. Pérez y Juan José Féliz y el comandante Nicómedes Fernández.  

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